Pareja de eneatipos 4 y 7

¿Sabías que hay más parejas de eneatipo 4 y eneatipo 7 de las que imaginas? Esto es debido a que son opuestos complementarios, entre ellos se puede llegar a producir una magnífica simbiosis. Pero no, no es porque el 4 “triste y melancólico”, se junte con el 7 “divertido y alegre”. Quiero romper este mito, ni todos los 4 son personas depresivas ni todos los 7 son personas felices. Nos podemos encontrar a infinidad de 4 que se sienten realizados y viven una vida plena; al igual que a 7 que son como ”payasos tristes”, que aparentan felicidad por fuera cuando por dentro se sienten insatisfechos y disconformes.

Lo que define realmente al eneatipo 4 es que se esfuerza por sentirse auténtico, único, original; y para ello utiliza la estrategia de diferenciarse, resaltando aquellas cualidades especiales que posee y que le distinguen del resto.

Por su parte, el eneatipo 7 se esfuerza por sentirse contento, feliz, satisfecho; y la estrategia que utiliza para cubrir ese deseo es mantenerse estimulado a través de entretenerse con cosas que le generan entusiasmo y le eviten el aburrimiento, sufrimiento o disgusto.

En qué se comprenden el eneatipo 4 y el eneatipo 7

Precisamente, lo que ambos tienen en común es esa conexión con el sufrimiento y la alegría: Mientras que el eneatipo 7 trata de huir de la sensación de vacío y sufrimiento; el eneatipo 4 está mucho más conectado con todas sus emociones internas, ya sean positivas o negativas. Por lo que el eneatipo 4 puede ayudar al eneatipo 7 a conectarse adecuadamente con las emociones que le causan incomodidad; y el 7 le puede aportar al 4 el tomarse las desgracias más a la ligera, y el ver el lado humorístico de las situaciones.

Por otro lado, los 4 y 7 son personas creativas, con mucho sentido del humor y ganas de hacer planes y nuevos proyectos, por lo que en ese sentido se hacen mucha compañía. Además, tanto uno como el otro, son personas idealistas. Tienen la necesidad de realizarse, de hacer del mundo un lugar bonito y estimulante. A veces tienen la sensación de que se encuentran en este mundo sin saber muy bien por qué; se conectan con la tristeza de sentir que la vida se va, que no llegan a disfrutar del todo su paso por el mundo.

Se suele decir que los 7 son personas superficiales, que desaparecen cuando hay problemas, y efectivamente habrá algunos que lo sean, pero los 7 maduros son todo lo contrario. A los 7 les enternece los 4 precisamente porque cuando ven a alguien sufrir por cosas de la vida, les produce mucha compasión y tratan de alegrarles. Y esto hace que los 4 sientan que tienen a su lado a alguien que les presta atención, que se interesa por ellos y por sus estados de ánimo.

Los posibles problemas que pueden tener

Los 4 y 7 se parecen bastante en sus impaciencias e irritaciones, pero por distintas motivaciones: El 4 porque pendula entre sentirse pleno y entre sentir que su vida no tiene valía; y el 7 por pasar de sentirse a gusto a disconforme.

Los problemas pueden surgir cuando el 4 se vuelve demasiado crítico o emocional, o cuando el 7 se siente agobiado y le entre el impulso de largarse. Cuando uno de ambos cae en estas tendencias o lleva las particularidades de su personalidad al exceso, desencadena un círculo vicioso en la relación. Por ejemplo, si el 4 no se siente escuchado por su 7 y le expresa sus emociones de forma brusca o explosiva, el 7 empezará a sentirse estresado e intentará huir de la situación. Esta reacción no hará más que el 4 se empiece a sentir inseguro y  se vuelva más argumentativo, incrementando la sensación de agobio del 7.

Pero como en cualquier relación, para llegar a un entendimiento mutuo, todo es cuestión de comunicación, atención y entendimiento mutuo.